Internet y la vida online han cambiado muchos aspectos de nuestras vidas. Muchos se preguntan en qué medida estar constantemente conectado con el mundo digital puede tener efectos duraderos en el cerebro humano y  cómo afecta Internet al cerebro humano. 

Que la tecnología puede tener un impacto importante en la vida de las personas no es ninguna novedad. Mucho antes de existir Internet muchos avances tecnológicos ya influían y determinaban muchos aspectos de la vida de las personas. De hecho, muchos avances tecnológicos a lo largo de la historia han ido modificando e influyendo en la forma en que las personas se comunican, en cómo se fomentan las relaciones y en cómo se obtiene la información.

La pregunta ahora no es tanto cómo influye Internet en nuestra vida. Es obvio el impacto de Internet en múltiples aspectos de la sociedad moderna. La pregunta es en qué medida puede afectar Internet al cerebro humano. La influencia que puede tener Internet en la estructura y funcionamiento del cerebro sigue siendo un tema importante para la investigación .

El uso intensivo de Internet podría afectar a muchas funciones del cerebro

Un equipo internacional de investigadores de cinco universidades de los Estados Unidos, el Reino Unido y Australia ha descubierto que Internet puede producir alteraciones tanto agudas como sostenidas en áreas específicas de la cognición. Además, han encontrado que dichas alteraciones pueden reflejar cambios en el cerebro y afectar la capacidad de atención, los procesos de memoria y las interacciones sociales.

Esta investigación, que supone la primera de este tipo, ha sido publicada en la revista World Psychiatry en junio de 2019. En dicho trabajo los científicos investigaron las principales hipótesis sobre cómo Internet puede alterar los procesos cognitivos. También analizaron en qué medida estas hipótesis fueron respaldadas por hallazgos recientes en investigación psicológica, psiquiátrica y de neuroimagen.

La investigación se centró en averiguar cómo las características únicas del mundo online pueden influir en las capacidades de atención, los procesos de memoria y la cognición social.

Según los investigadores, los hallazgos clave de este informe tiene que ver con el hecho de que los altos niveles de uso de Internet podrían impactar en muchas funciones del cerebro.

Los investigadores también resaltan que el mundo online ofrece un recurso excepcionalmente grande y constantemente accesible para conocer hechos e información. Y dado que la mayor parte de la información objetiva está literalmente al alcance de cualquier, esto parece tener el potencial de comenzar a cambiar las formas en que las personas almacenan y valoran, los hechos y el conocimiento en la sociedad y en el cerebro.

chica conectada a internet en un lugar público
📝RECUERDA: Internet puede producir alteraciones tanto agudas como sostenidas en áreas específicas de la cognición.

Influencia de Internet en la capacidad de atención

Los investigadores se fijaron primero en la multitarea digital. La evidencia mostró que hacer múltiples cosas online no mejoró la capacidad de las personas para realizar múltiples tareas en otros lugares o circunstancias. De hecho, la multitarea online podría provocar que se preste más atención a las nuevas distracciones.

Según explican los investigadores, el flujo ilimitado de mensajes y notificaciones digitales hace que mantengamos constantemente la atención dividida. Esto, a su vez, puede disminuir la capacidad para mantener la concentración en una sola tarea. No obstante, destacan que es necesario investigar más para descubrir los efectos inmediatos y duraderos de este tipo de comportamiento en los jóvenes.

Influencia de Internet en la memoria

En cuanto a los efectos de Internet y la vida online en la memoria, los investigadores hallaron beneficios para el cerebro humano. Mientras que las generaciones anteriores tuvieron que almacenar los datos mentalmente, los humanos modernos podemos confiar parte del contenido a Internet. Esto puede proporcionar algunos beneficios al cerebro, ya que permite centrarse en otras tareas más ambiciosas, según la teoría de los investigadores.

«Dado que ahora tenemos la mayor parte de la información objetiva del mundo literalmente a nuestro alcance, esto parece tener el potencial de comenzar a cambiar las formas en que almacenamos, e incluso valoramos, los hechos y el conocimiento en la sociedad y en el cerebro», explican los investigadores.

En cualquier caso, se requiere más investigación sobre los efectos cognitivos a largo plazo de confiar en Internet para conocer los hechos. También es necesario profundizar en el impacto en la memoria espacial. Esto se debe principalmente a que en la actualidad la mayoría de las personas se conectan a Internet para obtener ayuda para desplazarse.

Influencia de Internet en las interacciones sociales

La influencia de Internet en las interacciones sociales fue el último elemento investigado por el equipo. Los investigadores encontraron que el cerebro parece procesar las interacciones online de una manera muy similar a las de la vida real.

Esto puede ser beneficioso para las personas mayores que luchan contra la soledad. Son los jóvenes los que parecen ser más susceptibles a las consecuencias sociales que surgen de las interacciones online. Esto es especialmente cierto en cuestiones como la presión de los compañeros y los sentimientos de rechazo.

El estudio no logró encontrar un vínculo causal entre el uso de Internet y la mala salud mental. A pesar de ello, los investigadores notaron que avances como las redes sociales pueden funcionar como una forma de terapia para los jóvenes con problemas de salud mental.

En general, las investigaciones futuras deben centrarse en los jóvenes. Según explican, es algo claro que los adultos mayores pueden verse estimulados positivamente por las características que ofrece Internet. Sin embargo, todavía no es posible sacar las mismas conclusiones para las personas más jóvenes.

Reflexiones sobre cómo afecta Internet al cerebro

Según los investigadores, los hallazgos de este estudio destacan que tenemos mucho que aprender sobre el impacto del mundo digital en la salud mental y la salud cerebral. Porque, aunque Internet tiene nuevos y potenciales beneficios para algunos aspectos de la salud, es necesario equilibrarlos con los riesgos potenciales que implica su uso excesivo.

De hecho, los investigadores hacen hincapié en la preocupación que supone el bombardeo de estímulos a través de Internet y la atención dividida que habitualmente resulta de ello. Es más, creen que «la creciente #Instagramificación de la sociedad, tiene la capacidad de alterar tanto la estructura como el funcionamiento del cerebro, al mismo tiempo que también puede alterar nuestro tejido social».

Dado que el uso intensivo de Internet tiene el potencial de tener presentar efectos negativos, los investigadores han recomendado algunas formas de limitar el uso de Internet. Entre estas medidas destaca practicar el mindfulness (meditación de atención plena) y reducir la multitarea cuando se está conectado a Internet. También recomiendan participar en más interacciones directa de persona a persona.

Para los niños, los investigadores destacan la importancia de usar aplicaciones y programas de control parental. Las apps de control parental se deben usar para restringir el uso de Internet en smartphones, tabletas y ordenadores.

También recomiendan hablar con los niños frecuentemente sobre cómo sus vidas y actividades online les afectan. Esto, explican, también es importante para identificar a los niños en riesgo de ciberacoso, de comportamientos adictivos o incluso de explotación. De este modo es posible realizar una intervención preventiva.

Bibliografía

Firth, J., Torous, J., Stubbs, B., Firth, J., Steiner, G., & Smith, L. et al. (2019). The “online brain”: how the Internet may be changing our cognition. World Psychiatry, 18(2), 119-129. doi: 10.1002/wps.20617

Kozma, R., Alippi, C., Choe, Y., & Morabito, F. (2019). Artificial intelligence in the age of neural networks and brain computing. London: Academic Press an imprint of Elsevier.

Staley, D. (2014). Brain, Mind and Internet: A Deep History and Future. London: Palgrave Macmillan UK.

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