Entender qué es la salud mental es muy importante para determinar qué son los desórdenes y enfermedades mental, así como para darse cuenta de la importancia que tiene cuidar este aspecto clave de la salud en general.

El término ‘salud mental’ suele emplearse para hablar de afecciones y enfermedades de tipo mental, como la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia, entre otras. Es decir, mucha gente interpreta que hablar de salud mental es lo mismo que hablar de problemas de salud mental. Pero este es un concepto equivocado.

El término ‘salud mental’, al igual que ocurre con el término ‘salud física’, hace referencia a un estado de bienestar. Por lo tanto, es en su ausencia cuando hablamos de enfermedad o trastorno.

Salud mental y bienestar mental

Para aclarar un poco las cosas, algunos expertos han intentado utilizar diferentes términos para explicar la diferencia entre ‘salud mental’ y ‘problemas de salud mental’.

Teniendo esto en cuenta se han propuesto términos como ‘buena salud mental’ o ‘bienestar mental’, entre otras, para enfatizar que la salud mental tiene que ver con el bienestar, y no con enfermedades o trastornos. Sin embargo, no hay acuerdo en que esto aclare las cosas o si, en realidad, crea más confusión aún.

En consecuencia se ha planteado otra solución, que es explicar la diferencia hablando de un continuo donde la salud mental se encuentra en un extremo -representada por sentirse bien y manejarse- bien, mientras que los problemas o enfermedades mentales están al otro extremo.

mecanismo cerebrales bienestar emocional

Definiciones

En el Diccionario de Psicología de la Asociación Americana de Psicología (APA), el término salud mental se define como “un estado mental caracterizado por el bienestar emocional, el buen ajuste de la conducta, la ausencia relativa de la ansiedad y los síntomas incapacitantes, y la capacidad de establecer relaciones constructivas y hacer frente a las demandas y el estrés comunes de la vida”. Cabe destacar que dicha definición empareja el significa de ‘salud mental’ con el de ‘normalidad’, entendiendo ambos como términos equivalentes.

Cabe destacar la definición que ofrece la Organización Mundial de la Salud (OMS), que plantea la salud mental como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. La OMS recalca que la salud mental no es solo la ausencia de afecciones o enfermedades mentales, sino un un estado de completo bienestar.

Sin embargo, un artículo publicado en 2015 en el la revista World Psychiatry dice que esta definición plantea varias preocupaciones y se presta a malentendidos cuando identifica sentimientos positivos y el funcionamiento positivo como factores clave para la salud mental. Según explican los autores del artículo, considerar el bienestar como un aspecto clave de la salud mental es difícil de reconciliar con muchas situaciones desafiantes de la vida en las que el bienestar puede ser poco saludable.

El artículo pone de ejemplo que la mayoría de las personas consideraría que un individuo que mata en una acción de guerra y se siente bien con ello tiene un problema de salud mental. Por otro lado, la mayoría consideraría saludable mentalmente a una persona que se siente desesperada después de ser despedido de su trabajo en una situación en la que las oportunidades laborales son escasas.

En relación a esto, el artículo destaca que las personas con buena salud mental a menudo están tristes, enfermas, enojadas o infelices, lo cual es parte de una vida plena. Sin embargo, a pesar de esto, la salud mental suele entenderse como un efecto puramente positivo, marcado por sentimientos de felicidad y sentido de dominio sobre el medio ambiente.

Los autores del artículo proponen una nueva definición de salud mental:

La salud mental es un estado dinámico de equilibrio interno que permite a los individuos usar sus habilidades en armonía con los valores universales de la sociedad. Habilidades cognitivas y sociales básicas; capacidad de reconocer, expresar y modular las propias emociones, así como empatizar con los demás; flexibilidad y capacidad para hacer frente a eventos adversos de la vida y función en roles sociales; y la relación armoniosa entre cuerpo y mente representa componentes importantes de la salud mental que contribuyen, en mayor o menor grado, al estado de equilibrio interno.GALDERIESI ET AL. (2015)
representacion de salud y bienestar mental

La importancia de cuidar la salud mental

Las investigaciones muestran que altos niveles de salud mental están asociados con un mayor aprendizaje, creatividad y productividad, así como con un comportamiento más pro-social y relaciones sociales positivas. Tener una buena salud mental también se relaciona con una mejor salud física y una mayor esperanza de vida.

En contraste, los problemas de salud mental pueden provocar angustia y tener un impacto significativo en el funcionamiento y las relaciones cotidianas. Los problemas o trastornos mentales también se asocian con mala salud física. Algunas condiciones de salud mental, como la depresión, están directamente relacionadas con el suicidio.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta que la salud mental es una cuestión compleja. El hecho de que alguien no esté experimentando una enfermedad o trastorno mental no significa necesariamente que esta sea buena. De hecho, es posible que a una persona se le diagnostique una enfermedad mental mientras se siente bien en muchos aspectos de la vida.

Lo mismo ocurre con la salud física: el hecho de no sentir dolor u otros síntomas no implica que no se padezca alguna enfermedad. De hecho, muchas personas a la que se le has diagnosticado una enfermedad importante no se sentían mal.

De ahí la importancia de cuidar activamente la salud mental igual que cuidamos la salud física. Así, hay que cuidar la salud mental en todos sus aspectos: cognitiva, emocional y social. En este sentido, es fundamental cuidar la forma en que pensamos, sentimos y desarrollamos nuestras relaciones.

Bibliografía

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